De todo lo que el hombre ha escrito, yo sólo amo aquello que él ha escrito con su propia sangre. Escribe con sangre y aprenderás que la sangre es espíritu.

Freidrich Nietzche

Lampa y sus 184 Aniversario

Las Presidencias de los Grupos editoriales "Hijos de la LLuvia" y LagOculto editores saludan a la bella y rosada ciudad de Lampa por conmemorar, el 21 de junio, 184 años de vida.
En este nuevo aniversario, gracias al esfuerzo de las autoridades ediles lanzamos la convocatoria de la I Bienal de Arte "Víctor Humareda Gallegos" 2009, en sus tres géneros: Pintura, Cuento y Poesía. (Aquí las bases).
 

Aquí no falta nadie


Walter L. Bedregal Paz
Aquí no falta nadie
Antología de poesía puneña
(Grupo Editorial "Hijos de la lluvia" & LagOculto, 2008)


Escribe: Javier Agreda


En plena era de la globalización y de las comunicaciones instantáneas, resulta increíble lo poco que los limeños sabemos del resto de nuestros compatriotas. Y no sólo en lo político y económico, como han mostrado los sucesos de las últimas semanas, sino en todos los ámbitos. En literatura, por ejemplo, es muy difícil que un libro publicado en provincias llegue a difundirse en Lima o que sea comentado en los medios capitalinos. No lo logró Aquí no falta nadie. Antología de poesía puneña (LagOculto Editores, 2008), libro muy bien editado y elegido, en una encuesta virtual, como la “Mejor antología poética del 2008”.

El periodista y escritor Walter Bedregal (Tacna, 1965) es el responsable de la selección de autores, textos y prólogo de esta antología que se inicia con Alejandro Peralta (1899-1973), uno de los más reconocidos escritores vanguardistas y cuya obra poética ha sido reeditada hace poco. Alejandro y su hermano Arturo (quien usaba el seudónimo de Gamaliel Churata) fueron el núcleo del grupo Orkopata y la importante revista Boletín Titikaka, sin duda el mejor momento de la literatura de la región. Sin embargo, Churata no figura en esta antología. Una omisión imperdonable, especialmente por el categórico título del libro.

De las dos siguientes generaciones de escritores (las llamadas del 30 y del 50) se incluye sólo a dos poetas: Carlos Oquendo de Amat (1905-1936) y Efraín Miranda (1927). Los otros 18 escritores antologados pertenecen a promociones más recientes, con una mucho mayor presencia de los más jóvenes. Acaso el propósito del libro haya sido precisamente ése: dar a conocer a un interesante grupo de doce poetas puneños, o que radican en esa región, nacidos entre mediados de los 60’s y 1974. Una generación sumamente productiva (han publicado numerosos libros y revistas), a la que pertenece el propio Bedregal.

A la ausencia de Churata se suman otros problemas, especialmente la desigual calidad de los textos y el extenso (26 páginas) y caótico prólogo. Bedregal se esfuerza en citar teorías y pensadores de moda (Genette, Deleuze, Guattari) pero su texto, entre el ensayo y la prosa poética, tiene errores –p. e. hace de Poe un escritor surrealista (tal vez se trata de una “licencia” poética)– y traspiés como “el arte posmoderno… utiliza un modo de hacer particular conforme al denominado estilo posmoderno” (p.20), entre muchos otros. En fin, el viejo “provincianismo”, que es algo así como la contraparte del tan cuestionado “centralismo” limeño.


Enlaces relacionados
Tanto Walter Bedregal como Aquí no falta nadie tienen sus propios blogs. En el segundo de estos blogs se pueden leer muchos comentarios sobre el libro.

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Tomado del diario "La República" (15/06/09) y del Blogs. personal de Javier Agreda.
 


Conferencia de prensa
Hablando con un ángel

Viernes 12 de junio - 12 m.
Centro Cultural de España – Natalio Sánchez 181 (Cdra. 5 Av. Atequipa)



Ayer miércoles 10 de junio, con la presencia de familiares, amigos, intelectuales y gran cantidad de público, se presentó en el Centro Cultural de España el libro Hablando con un ángel, del joven escritor arequipeño Luis Bustamante Pérez. El acto contó con la participación de los escritores Oswaldo Reynoso, José Luis Ayala, Maynor Freyre y Jorge Luis Roncal, quien a nombre del Gremio de Escritores del Perú entregó al joven escritor un Pergamino de Reconocimiento y una Medalla de Honor, en mérito a su ejemplar batalla contra la adversidad y por sus altas cualidades literarias y humanas.
Igualmente fue leída la Resolución que declara al joven escritor Miembro Honorario del GEP así como el Memorial que con el respaldo de las firmas de escritores, intelectuales, docentes y amigos se entregará al presidente de la República en demanda de una Pensión de gracia para Luis Enrique Bustamante, así como se anunció el inicio de una cruzada solidaria para hacer realidad la publicación de su segundo libro.
La novela es un desgarrador testimonio de un joven –el autor– que a los veinte años es atrapado por la fatalidad para permanecer inmovilizado en una silla de ruedas. Y sin embargo, más allá del relato trágico y doloroso, se filtra en todo el libro una fina aunque audaz sensibilidad poética así como una permanente vocación por enfrentar a la adversidad con humor, esperanza e ilusión. Como lo señaló el maestro Oswaldo Reynoso, independientemente de su condición orgánica, el talento literario de Luis Enrique Bustamante Pérez es indudable.
En este sentido, invitamos a todos los medios de comunicación escrita, hablada y televisiva, a intelectuales, escritores, artistas, periodistas y público en general, a la Conferencia de prensa que se realizará mañana viernes 12 de junio a las 12 m. en el Centro Cultural de España, con el fin de impulsar con mayor vigor el apoyo de la prensa y la intelectualidad nacional al Memorial en demanda de la Pensión de Gracia para el escritor, así como la solicitud de incorporación de su libro al Plan Lector como lectura obligatoria en todo el país.

Agradecemos la difusión de la presente así como su asistencia y respaldo.

Lima, 11 de junio de 2009



RESUMEN DE LA OBRA


Si una vida caprichosa se empeña un día en darte un fuerte revés cuando sólo tienes 20 años, luchar para seguir sobreviviendo y aferrarte a tu mundo se convierten entonces en una tarea de titanes. Hablando con un ángel es el sincero testimonio de alguien de corazón fuerte que tuvo que aprender a vivir en circunstancias adversas a las que su juventud le exigía mientras que su mente giraba a mil revoluciones. Su familia, los amigos que conoció y los amores que descubrió son los protagonistas de una historia salpicada de divertidas anécdotas que, reales o con gran dosis de ficción, acercan al lector a descubrir la importancia de los pequeños gestos cotidianos y a disfrutar con la grandeza de los hombres.

Cómo adquirir el libro

En Perú se puede adquirir el libro llamando al:(0051) 54 429387o haciendo el pedido a: luisenry@hotmail.comAsí mismo pronto se indicará las librerías dondese puede encontrar en todos los departamentos del Peru. En España llamando al teléfono (0034) 958 60 97 40o haciendo un pedido a mailto:luisenry@hotmail.com
 

POESÍA DE ALTURA: EL "CANON" DE WALTER BEDREGAL PAZ


Aquí no falta nadie, 302 pp.

Walter L. Bedregal Paz

Grupo editorial “Hijos de la lluvia”, 2008.


Escribe: José Luis Córdova

La poesía hecha en nuestro país es vastísima, diversa, inagotable, inalcanzable, y en muchos casos, hasta singular e inexplicable, sobre todo si hacemos un recorrido, no tan minucioso, desde la aparición de José María Eguren, (sin olvidar por cierto a Mariano Melgar, Espinosa Medrano el “Lunarejo” o la “poesía oral” recopilada por estudiosos inagotables como el mismo José María Arguedas) pasando luego por las vanguardias de inicios del siglo XX, hasta su total diversificación a partir de los años 60 de ese mismo siglo.Ahora bien, si atendemos las propuestas de “heterogeneidad” de Antonio Cornejo Polar o la de “hibridaje” de Néstor García Canclini, entre otras; se puede armar fácilmente un corpus poético que de pronto pueda convertirse en un derrotero (como un intento más viable, digamos), que nos ayude a entender el por qué de esta riquísima orfebrería que hasta el momento representa esta vastedad, no sólo en nuestro país sino en todos los demás países donde se le conoce.

Sin embargo, y a pesar de ello, todavía seguimos siendo miopes, puesto que más allá de lo etiquetado como “poesía peruana”, y reconocido dentro del “canon oficial” (o lo establecido), también es cierto que no todo está dicho, —y probablemente jamás lo estará—, y que aún hay mucha veta (ignorada, es cierto, por ese mismo “canon”) qué descubrir, —si nos atenemos al espacio geográfico que nos identifica—. Pues bien, ese es un trabajo que nos compete a todos los que de alguna manera estamos incluidos en el pensar de nuestro hibridaje (poético digamos) y que nos negamos a que la “oficialidad sólo (y siempre) provenga desde la metrópoli”.Además, sabiendo que muchos espacios geográficos “regiones” de nuestro pais han jugado un papel importante en el desarrollo de nuestra poética, (por ejemplo el Grupo Norte en Trujillo u Orkopata en Puno), no cabe duda que es necesario el trabajo difusor (autónomo) de cada región, propuesta desde la misma región y hecha especialmente por los focos intelectuales que cada una posee (ahora ya no hay pretextos para no hacerlo). Sólo así se podría llegar a un entendimiento partiendo desde la misma periferia de la metrópoli, y que sin lugar a dudas, nos podría inducir a un corpus verdaderamente nacional.

Y eso es lo que hasta ahora puedo entender de Walter L. Bedregal Paz (Tacna, 1965), quien, más allá de rebuscarle los puntos a las ies (sin ninguna intención sociológica que ayude a entender mejor el proceso del desarrollo de la poesía en Puno) en una extensa introducción (26 pp., y algo enredada por cierto), nos presenta su selección de poetas puneños bajo el título provocador de Aquí no falta nadie, libro en el que hace un breve pero imprescindible recorrido por la poesía puneña del siglo XX (incluyendo autores vivos de la actualidad).

Y es que, de alguna manera, Walter Bedregal trata de establecer «La esencialidad de la poesía altiplánica peruana», a partir de lo que José Gabriel Valdivia ha propuesto como «los dos rieles del ferrocarril del sur»: Alejandro Peralta y Carlos Oquendo de Amat. Y en cuyos durmientes estarían «las voces renovadoras de Efraín Miranda y Vladimir Herrera, [ya que] sin esta doble perspectiva [sería] imposible comprenderla y peor aún percibir sus secuencias evolutivas». Y dentro de esta esencialidad, mostrar «por lo menos [esos] dos aspectos en los cuales [el poeta Juan Yufra considera], coinciden la mayoría de los poetas allí instalados. Primero expresan una poética del yo y luego una poética de la naturaleza donde el contexto y las influencias traman un lenguaje confuso a veces y, en otras oportunidades, una reflexión honda de cuestiones personales cuando no insignificantes».Y es por esto que líneas arriba mencioné acerca «del pensar nuestro hibridaje», porque todo esto nos lleva a la reflexión, la teorización, el ensayo, ¡la creación…! Sino, entonces JGV no habría podido concluir «que dentro de la gran poesía peruana, si cabría hablar de regionalidades para interpretar la escurridiza heterogeneidad, hay tres grandes fuentes: La limeña, permanentemente alimentada por soñadores provincianos, luego la arequipeña y, finalmente, la puneña [a la que habría que aumentar la liberteña, la piurana o la amazónica]. No sólo por la cantidad de poetas sino también por la calidad de los escritos». Entonces ahora “los rieles” ya no son poéticos, sino casi geográficos y sociológicos. Así avanzamos mucho mejor.Por ello, no quiero entrar en detalles sobre la forma de su selección, —la misma que por cierto ha causado muchas molestias, jaculatorias de circo y algunos insultos (sumado a réplicas nada constructivas) ni trascendentes (Cf. la revista Apumarka número 11 por ejemplo)—. Pienso que el antologador siempre se moverá subjetivamente, siendo motivo de disgusto para aquellos que no se encuentran dentro de sus vericuetos papilares en lo que a lo antologado se refiere. Tampoco diré si está correctamente hecha, al fin y al cabo, la antología es de Walter Bedregal, y sólo él es responsable de lo que hay en ella. (Que me disculpen estos 21 seleccionados).

Y a pesar que José Luis Ramos ha dicho que Walter Bedregal «desde el principio se niega a seguir el método ya tradicional de estructurar la antología en base a generaciones, sean éstas etáreas, ideológicas o de otro tipo, y apuesta más bien a imaginar una estructura rizomática en la que poetas y poemas se van integrando como un todo» la antología representa para su autor su propio parnaso; y así, sus respectivas contradicciones (necesarias por supuesto), esas «incoherencias entre el método y el resultado» de alguna manera representan la osadía periférica (recordemos que Juliaca es la periferia de Puno), —aunque pueda parecer inválida, del antologador—, que le dan legitimidad, más allá de lo suscitado a través de los comentarios (incluidos los cocachos y las tiradas de pelo) que los (y los no) antologados han hecho. Es decir, que el discurso bedregaliano finalmente y gracias a esto termina por construirse.

Al fin y al cabo, interesa más tener en la mano una selección (a pesar que pueda ser —o parecer— parcial y engatusadora), puesto que lo mejor que uno puede encontrar leyéndola, es el nombre de algún poeta desconocido, y que nos resulta interesante, como por ejemplo (y en mi caso) el de Vladimir Herrera (Puno, 1950) quien tras la publicación de un importante texto como es Mate de cedrón (lima, 1974), viajó a Europa y recorrió por Lisboa, Roma, París y Barcelona, ciudad donde vivió durante muchos años trabajando en su taller artesanal de libros de poesía y las revistas Trafalgar Square y Celos. Allí fundó la editorial Auqui y frecuentó amistades como Julio Ramón Ribeyro, Alfredo Bryce Echenique, Roberto Bolaño, Octavio Paz, entre otros.

Y ha sido grato conocerlo a través de su poesía: «Tu memoria conserva pájaros en el fuego/difícil / decirte / adiós; / Aprendemos que cada hora de enlace y separación / es el fin, / caminando por un parque sin monumentos / ni dioses (p. 109)», la que según Pedro Granados, es «tan densamente barroca […], al mismo tiempo profundamente antibarroca y, en consecuencia también, resueltamente antiliteraria. Esto se deba a que la poesía de Herrera, especialmente desde estos años […], —una vez superada su inicial ligazón con las estéticas predominantes a principios de los años 70 en el Perú—, […], aluden finalmente a un tipo de conducta: dadaísta, inconforme, díscola o comprometida; o mejor deberíamos decir: y comprometida, lúcida del mundo que a uno le ha tocado vivir»: «Te he amado y mordido / como una musaraña / ama y muerde / a la salida de su cuadra / el pedazo de sol de junio / que le toca / Gorda Calíope / Vaca Salvaje preñada por el olvido / como dice el tango (p. 114)».

También ha sido grato conocer la poesía de Eddy Sayritupa (Puno, 1974) —finalista en el último Concurso Internacional COPÉ de poesía—: «El día es una puerta inevitable. / Las personas tienen puertas y ventanas. / Tienen puertas y ventanas las personas que habitan a las personas. / Las personas con las cortinas abiertas de su pecho. / […] Levantan la mano y paran una noche (p. 227)»; la de Walter Paz Quispe (Ácora, 1969) «He plantado el silencio en la zona más profunda de la noche. Espero de ella la humilde voz de la luciérnaga. // Guardo silencio reverente y Morfeo me vigila. / Bebo del ojo de sus manantiales la vía láctea […] le / han /salido / alas / a / las / espadas / hoy / que / la / libertad / aprende / a / zurcir / los / trajes / de / su / empolvada / vejez, / y / el / amor / desnudo / viste / un / abrigo de pieles / que / la amapola / olvidó / en el invierno (p. 207)».

Y —a pesar que se ha reclamado por más nombres— los demás seleccionados (todos nacidos en el Departamento de Puno a excepción de Darwin Bedoya) son: el olvidado Alejandro Peralta (1899), Carlos Oquendo de Amat (1905), Efraín Miranda (1927), Omar Aramayo (1947), Percy Zaga (1945), Gloria Mendoza Borda (1948), José Velarde (1954), Boris Espezúa Salmón (1960), Lolo Palza (1964), Alfredo Herrera Flores (1965), Simón Rodríguez (1969), Fidel Mendoza (1972), Gabriel Apaza (1969), Erdi Flores (1970), Darwin Bedoya (Moquegua, 1974), Luis Pacho (1969), Rubén Soto (1974) y Filonilo Catalina (1974); todos elegidos por alta solvencia y “diversificación”.

Finalmente quiero seguir insistiendo en que una buena antología jamás estará mal seleccionada, (por ello jamás será “incompleta”), y eso muy bien lo sabe el autor de Aquí no falta nadie. Eso sucede porque existen muchos criterios para hacer una: ideológico, temático, teórico, geográfico, generacional, por género, etc. Y si de alguna manera se le considera así, simplemente hay dos formas de rebatirla: no hablando nada de ella, callándola para siempre; o de lo contrario confrontándola con otra mejor y, —aunque insisto, nuevamente en que no existen antologías mejores—, demostrando con otras herramientas cómo debe hacerse (o algo parecido).De paso, así generamos más espacios para el diálogo y la discusión, lo necesario dentro de aquella dialéctica que sirve para hallar el entendimiento. De ahí que no hay nada que reclamar a Walter Bedregal.

Dirán los “enemigos”: ¿Quemar el libro?, ¿recomendar que no se compre, o no se lea? No, nada de eso, pues parafraseando lo que le dijo desde París César Vallejo a uno de los seleccionados: la antología ya está caminando, y «lo demás está en los estantes y eso nos tiene sin cuidado».
 

LA INCORREGIBLE POESÍA ( SOBRE EL POETA VLADIMIR HERRERA)





Integrante de la generación del 70 de la poesía peruana, el escritor Vladimir Herrera ha publicado libros como Mate de Cedrón (1974), Del verano inculto (1980), Kiosko de Malaquita (1993) entre otros. Su obra poética se reunió en el 2000 en la colección de Nuevos textos sagrados de la editorial Tusquets en España bajo el título de Poemas Incorregibles.




I: Algo sobre la Poesía


Para Sartre el hombre y el mundo son un sólo concepto; por lo menos eso se vislumbra —entre líneas— de su Teoría de la emociones. En el devenir de la historia del poeta, y en los procesos literarios que intenta subvertir, sobre todo, cuando habla de poesía, el concepto que se explora parte de una subjetividad que nos inventa en la realidad del poema; obviamente es una idea esquiza, un intento por explicar con palabras lo que sólo puede aprehenderse con la mirada.


Entonces el proceso previo a la creación se llena de vacío e incertidumbre y la disyuntiva existencial desboca en una necesidad por nombrar elementos de la naturaleza humana y de lo que sobrevive —extraña y perenne— fuera de la emoción de un vil poet.


La videncia del poeta —aquí recurro a un diálogo con José Gabriel Valdivia y él, haciendo memoria, y citando —alborotado— una referencia oscura de Walter Benjamin— (esa que nos permite sospechar y negar y a su vez inventar la rebeldía y la forma y la necesidad de renombrar los objetos del mundo) sólo puede existir en los indicios del discurso poético, que logra contener apenas la vida, la subversión misma, la utopía y la concreción de los espacios ya señalados ya adheridos a la palabra. Fuera de esa creencia sólo el discurso abyecto de la realidad pedestre.



II: Algo sobre el vacío
La oquedad que funda la poética de Vladimir Herrera empieza en condicional; en Mate de Cedrón (1974) el poeta irrumpe y proclama una estrategia ética del lenguaje que colisiona en la posibilidad de una palabra: Poesía.
Y esta búsqueda por subvertir los escenarios de la poesía misma empieza por señalar el vacío del cual surge, ocupándolo desde la cotidianidad y sensatez de un periodo también humano hasta culminar en la paradoja de su no existencia cotidiana. Y aunque, según Octavio Paz, “el poema ya no aspira a decir sino a ser”, el poeta —indiferente— recurre a la realidad inventada para inventar la realidad poética; es decir, la poesía no sólo le dice a los otros sino que también los hace, y en ese hacer, el lenguaje es la herramienta simbólica que deconstruye los objetos creados por todos.
El cosmopolitismo de Herrera no se sustenta en las referencias bibliográficas de sus libros iniciales, en su inclinación por el barroco occidental de Góngora y Lezama o en su larga estadía en Europa del cual se nutre —por lo menos— al orientar los espacios textuales de su reflexión como poeta; él hace todo lo contrario… parte de una disolución de la identidad personal que tiene del poema y opta por una colectiva y hermética, por una identificación con lo esencial y lo exótico del contraste de los significados posibles que sirven de enlace y excusa con el único propósito de lograr la forma y la plena exactitud de una voz que puede llegar a crear un verso sutil como contradictorio en sí mismo: Ya entonces Poesía era oscura como nada.
Américo Ferrari plantea que existe una conciencia en la obra de Vladimir Herrera que “interpela” con la finalidad de ver “al poema mismo como objeto”. Los temas que serán abordados en la mayoría de su poética surgen de una convicción —casi solemne— por la existencia del Amor en su extensión semántica más intensa, hasta desbocar en el cuerpo del amor rudimentario y del poema que a veces cobra vida en la superficie de una mujer y otras veces en la palabra escrita.“Patria”, “Poesía” son conceptos que se expanden a lo largo de muchas páginas de su obra; para ello Vladimir Herrera propone otra estrategia divergente: el poema es un cuerpo al que hay que poseer con todas las argucias que la experiencia y la visión del mundo logra estructurar en la mirada del poeta.



III: Algo sobre el poeta
Vladimir Herrera nació en Lampa-Puno en 1950. Recorrió el Perú a lo largo de los años 70 y pudo tener contacto con los grupos literarios de aquel periodo que se vislumbraba en el Perú; se desarrolló de cerca al movimiento Hora Zero, sin embargo, más pudo la vida que también es poesía y dejó el país para luego embarcarse en un proyecto personal que lo llevó a recalar en Europa. Su primera obra es Mate de Cedrón que se publicó en Lima en 1974 y que es considerada por la crítica seria como uno de los libros más importantes de la poesía contemporánea. Ha vivido en Barcelona y México durante la década del 80. Su producción literaria llega a una madurez con la publicación de su libro Del verano inculto (1980). Ha sido fundador de las revistas Trafalgar Square y Celos; además de ser propietario de la Editorial Auqui, que le permitió difundir en Europa, como piezas de arte bibliográficas —por su concepción de edición—, las obras de Westphalen, Moro, entre otros. Ha publicado también Pobre Poesía Peruana (1989), Almanaque (1990), Kiosko de Malaquita (1993) y Poemas Incorregibles (2000). Actualmente vive en su hacienda de Urcos cerca a la ciudad del Cusco, rodeado de eucaliptos que la memoria envuelve de arcilla roja y queñuales.



IV: Algo sobre el final
Existe un aforismo que dice “Surge el hombre y surge la literatura”. Desde producciones orales a manifestaciones más elaboradas mediante el recurso escrito, el hacer de la palabra recaló en la poética con la justificación estética de reinterpretar y explicar el mundo, Vladimir Herrera comprende esta dicotomía del lenguaje lírico, por eso no ahondó en el proselitismo ni en lo panfletario de los discursos que prevalecieron en su generación. En él se funde lo que Sartre expresó en un inicio, que hombre y mundo surgen al unísono y en la poesía como un acto verbal original por cuanto Herrera sacrifica al poeta en busca de la poesía, es decir, elige crear una realidad de cadencia y contrastes que el lenguaje enlaza y enreda en los surcos del poema.



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Tomado de: http://labocadelsapo.blogspot.com/
Imagen: Archivo Sol negro
 

“Si Twitter no cambia al periodismo, ya no sé qué podría cambiarlo”

José Luis Orihuela, autor del libro La revolución de los blogs y del Weblog eCuaderno, llega a Lima invitado por la Universidad de Piura para impartir el seminario profesional para comunicadores. Perú21.pe habló con él sobre periodismo, twitter, redes sociales y más.


Orihuela compartirá el 6 de junio una mesa redonda en campus Lima de la Universidad de Piura.


Por Esther Vargas

José Luis Orihuela, profesor en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Navarra, está casi siempre ‘conectado’. Lo encuentras en Twitter o en Facebook, comentando noticias, descubriendo blogs o dando luces sobre los cambios que ya está viviendo el periodismo. Aquí la entrevista que nos concedió sobre redes sociales, periodismo y twitter.


¿Qué tendrían que hacer los periodistas ante este boom de redes sociales, periodismo participativo y contenidos compartidos en segundos?


La emergencia de la Web social, como ha ocurrido siempre que una tecnología ha sido socialmente apropiada, está produciendo un cambio cultural cuyo alcance aún no podemos calibrar. Los medios tradicionales, pero también las empresas, las instituciones y la educación, se encuentran ante un panorama comunicativo renovado por la presencia de los usuarios como nuevos actores con voz pública. A los medios y a los periodistas les toca la urgente tarea de reinventarse, no sólo de reciclarse, sino de pensarse de nuevo, de reconstruir su identidad y redefinir su función social. Hoy la comunicación pública es inconcebible sin las redes sociales y sin la participación de los usuarios filtrando, generando y compartiendo contenidos. En este nuevo entorno, los periodistas y los medios enfrentan el desafío de mejorar sus estándares de calidad, de aportar excelencia. Ante la popularización de la comida rápida, elaborada de un modo descuidado con productos de baja calidad, lo que es exigible de los profesionales de la comunicación y de las empresas de medios es que se conviertan en la alta cocina de la información.


¿Crees que Twitter está cambiando el periodismo?


Twitter es un magnífico sistema global de alerta temprana para detectar breaking news y tendencias, una buena red para contactar con expertos y testigos en tiempo real y un gran taller para aprender la escritura de la brevedad y la lectura del flujo. Si este tipo de cosas (Twitter) no cambian al periodismo, ya no se qué podría cambiarlo.


Consideras que los medios están cambiando o todavía no entienden lo que pasa en Internet.


Los medios de masas, por definición, no son nativos digitales. Están obligados por las circunstancias a convertirse en inmigrantes digitales, a cambiar su cultura, su lenguaje, sus narrativas y sus procedimientos para adaptarse a un entorno que funciona bajo reglas totalmente diferentes a las del pasado. Los medios que lo asuman van a sobrevivir y los medios que no tengan la inteligencia, la voluntad o el coraje para cambiar, van a desaparecer.


¿Por qué asusta tanto la tecnología a los llamados periodistas tradicionales?


Los periodistas, como todo el mundo, temen aquello que desconocen, y más aún si amenaza su estatus social y profesional. Ante el nuevo escenario de la comunicación pública caben dos actitudes: la de quienes se instalan en la queja y en el discurso apocalíptico y la de quienes están dispuestos a cambiar su cultura y reinventar unos medios y unas profesiones que seguirán siendo necesarias sólo si saben hacerse de una manera diferente.


DATOS

Orihuela también compartirá el 6 de junio una mesa redonda con Pablo Mancini titulada: El futuro del periodismo y de los medios. Será en el campus Lima de la Universidad de Piura, en Bellavista 199, Miraflores. Ingreso gratuito previa inscripción.


Y en Piura dará una conferencia para los estudiantes y profesores. Para cerrar ha previsto dos Beer &Blogs, en Piura y en Lima. Más información aquí.